|

|
|
|
|
|
Las
criaturas de la Tierra Incierta
“La
tierra incierta es un vasto territorio de límites desconocidos,
situado en algún punto indefinido de mapas imaginarios.
Sus propios moradores no están seguros de que toda ella
no sea más que un espejismo”
(Enciclopedia
de las cosas imposibles, Cap. MMCCXXII)
Con
“Las criaturas de la tierra incierta” me he propuesto
desarrollar un universo fantástico, donde se encontrarán
lo mágico y lo cotidiano. Como todos los mundos imaginarios,
es, inevitablemente, un reflejo más o menos deformado del
real. Los personajes y situaciones, aunque pertenecen al mundo
de lo insólito, nacen de una atenta observación
de las actitudes humanas.
En este universo singular, que tiene algo de teatral, algo de
musical y mucho de sueño, no hay sitio para las palabras.
Las palabras han sido sustituida por gestos, como en un ballet
de trazos y manchas. Las historias están formadas por gags
visuales, entre el surrealismo y el humor puro.
Para mí, este trabajo supone por un lado un ejercicio de
imaginación en absoluta libertad, y por otro la oportunidad
de plasmar mi visión del mundo y de la vida con un lenguaje
sencillo. Tras la apariencia de ingenuidad y de improvisación
existe una reflexión, que no pretende privar al lector
de un disfrute puramente lúdico del tebeo.
El universo de “las criaturas” tiene sus antecedentes
en ciertos cómics clásicos, como el Krazy Kat de
Herriman o el Popeye de Segar, que siempre se me ha antojado como
una especie de guiñol. Y no puedo negar mi deuda con las
obras de los dibujantes españoles Josep Coll y Alfons Figueras,
así como –a pesar de las diferencias gráficas–
con el Philémon de Fred y el Little Nemo de Windsor McCay.
Habría que añadir a la lista ciertas referencias
cinematográficas –Buster Keaton, evidentemente–
y literarias– Jonathan Swift sin ir más lejos, aunque
hay quien dice que “Las criaturas” está más
cerca de la poesía que de la narrativa.
Pero
en realidad, la tierra incierta es ante todo el mundo de
mis garabatos en servilletas de bares y papelotes de todo
tipo, esos dibujitos que uno realiza de manera inconsciente,
sin plantearse nada previamente. Creo que ahí han
surgido mis mejores ideas. Sin ir más lejos la mayor
parte de los personajes y escenarios que desfilarán
por la serie. "Las
criaturas..." están siendo publicadas en forma
de historietas cortas, de 1 a 3 páginas, en "El
Batracio Amarillo", "Radio Ethiopia", "Todas
las novedades del cómic" y la revista griega
"9". A finales de 1999 publiqué con la
editorial BAAL un cuaderno de 16 páginas con el comienzo
de una historia larga. Próximamente se editará
un álbum con la historia completa de 64 páginas. |
|
“No
existen mapas de la tierra incierta. El desierto improbable
cubre toda la superficie conocida, extendiéndose
más allá de donde alcanza la vista –y
la comprensión–. Es una tierra aparentemente
estéril, pero esconde muchas sorpresas. Son frecuentes
los espejismos. En cualquier momento pueden pasar cosas
sorprendentes... pero lo imposible sólo ocurre después
de ponerse el sol. |
| |
El
desierto es sólo la antesala de la tierra incierta.
En las entrañas de la tierra tienen su morada la
mayor parte de las criaturas que la pueblan. En los estratos
más cercanos a la superficie conviven seres de las
más diversas especies, generalmente pacíficos.
Viven solos o en manadas, cada uno de acuerdo con su naturaleza.
Durante el día juegan, pasean o buscan alimento en
la superficie, pero la noche, llena de temores y misterios,
les hace replegarse a sus agujeros.
A
medida que nos adentramos más y más en las
profundidades, si es que nos atrevemos a hacerlo, vamos
encontrando seres cada vez más inquietantes, como
los demonios, que tienen sus madrigueras en las zonas más
profundas que se conocen. Son una de las especies más
numerosas, y también una de las más temidas.
Rara vez salen a la superficie, y cuando lo hacen, las demás
criaturas corren a sus escondrijos.”
(Enciclopedia de las cosas imposibles, Cap. MMCCXXII) |
|
|
|
|