Asociación de Autores de Cómic de España Página Oficial- Versión 3
  Inicio | Asociación | Autores | Zona profesional | Inscripción | Contacto
     
El canon occidental
(La critica del cómic)

Por Andrés Lomeña Cantos

Si siguiera la idea de Virginia Woolf, debo decir que nuestra capacidad para amar esta muerta. Ella creía en la crítica como un intenso amor por la lectura. En el comic, la crítica literaria ha callado durante demasiado tiempo, sin pronunciarse adecuadamente ni articular un estado de opinión necesario en cualquier actividad. El periodismo recoge las reseñas con timidez, los lectores de comic asumen su lugar casi con vergüenza, y los que permanecen ajenos a esta industria miran la historieta con reticencia o frivolidad. El comic no será el noveno arte mientras siga denostado, en tanto que no se atiende a las grandes obras ni se reconocen. En la literatura, el canon occidental fue todo un revulsivo. Harold Bloom escribió un libro heterodoxo, que suscitó una gran polémica de forma inmediata.
Un catálogo de libros preceptivos que recogía a los 26 autores mas importantes de la literatura universal. En el comic es interesante observar como hasta muy recientemente no han surgido guías o referencias para el lector y estas no son sino una recopilación de obras populares. No hay un trabajo de análisis y de selección de obras atendiendo a determinados criterios (estéticos, culturales, etc). Se ha preferido difundir de forma enciclopédica las obras mas conocidas, desmereciendo grandes obras condenadas al olvido hasta que alguien las desempolve.
El deseo de hacer una gran obra es el deseo de estar en otra parte, en un tiempo y un lugar que le sean propios. Esas obras han sido olvidadas precisamente por compartir un lugar propio, por no ajustarse a ciertos tópicos de la narración. Los estudios, aun habiéndolos muy buenos como los de Roman Gubern, no han sabido reevaluar las obras y actualizar el canon. No se ha avanzando en las investigaciones, quedándonos anquilosados sin superar los progresos que en un día fueron Windsor McCay, o los célebres Yellow Kid y Spirit de Will Eisner.
Hay obras maestras que destacan por reelaborar y malinterpretar (si se quiere expresar así, ya que existe un alto componente de creación) materiales anteriores. Me refiero a Alan Moore, a Frank Miller, además de otras herejías algo menos conocidas como las de Grant Morrison. Otro factor de esta esclerosis industrial que se vive está en la propia capacidad creativa de los autores. Se cree haber descubierto todo acerca del lenguaje y la sintaxis del cómic, presupuesto que considero erróneo. Si bien es cierto que está casi todo explorado, es impreciso decir que se han agotado los recursos y las innovaciones.
Continuando con el paralelismo literario, siempre se ha dicho que toda historia ya está contenida previamente en alguna obra de Shakespeare; de aquí se infiere que cualquier cómic está contenido en alguna obra anterior, lo cual no impide ver nacer a nuevos talentos. De hecho el canon se forma sobre este aspecto: la lucha entre el genio nuevo y el anterior por entrar o salir de las obras preceptivas. En el XIX se veían agotadas todas las fórmulas literarias, y llegó Joyce, Kafka, Beckett En el cine se consideraban agotadas todas las posibilidades del montaje y aún hoy podemos descubrir productos originales como Memento

Aún hay territorios vírgenes y campos de experimentación. Nuestra mirada puede verse todavía sorprendida ante transgresiones que revelen aspectos nuevos en la narración. No estoy todavía capacitado de anticipar un canon: no puedo aventurarme a decir los 26 autores más influyentes de la historieta. Por otra parte, no le encuentro utilidad. Quizá alguno pregunte: ¿Por que defender el canon? Contra Bloom se levantaron numerosas críticas, se exacerbó el ánimo, se reaccionó. Puede que este derroche de palabras solo sea una llamada a esa reacción. Una llamada que nos devuelva ese intenso amor por la lectura.

Andrés Lomeña Cantos

 

Más información

Relacionados

Noticias
Opinión
Archivo

Datos

Exposiciones
Banco de guiones

Catálogos

 

 © Copyright 2004-2005 Asociación de Autores de Cómic de España. All Rights Reserved.